En 2009, el laboratorio AMS de la Universidad de Arizona analizó cuatro tiras de vitela del Manuscrito Voynich y devolvió una fecha: el animal que dio esa piel murió entre 1404 y 1438, con un 95 % de confianza. El dato más firme sobre el libro, con un matiz que casi nadie cita: el carbono 14 data la piel, no la tinta. Ese matiz tiene expediente propio, con las cuatro muestras y lo que el laboratorio no midió, en la datación del Voynich y por qué el radiocarbono no fecha la escritura.
Del texto escrito encima, 37.919 palabras, no se ha leído ninguna.
300 x 250
Lo único descifrado en seiscientos años no está en voynichés. Son los nombres de los meses anotados en alfabeto latino junto al zodiaco, folios 70v a 73v: mars, abril, may, iuyn, iollet, augst, septembre, octembre, nouembre, decembre. Otra mano, y con el libro ya terminado. Ni esa lectura es limpia: en el 70v se lee abril o abcril según quién mire.
Lo que el objeto sí confiesa
Está descrito al milímetro. Beinecke MS 408: 102 folios de pergamino, 225 x 160 mm, con desplegables dobles, triples y hasta séxtuples. Seis secciones: herbario, astronómica, figuras femeninas en fluidos, medallones estelares, farmacéutica y un bloque final de texto corrido. Yale lo tiene digitalizado y gratis, igual que pasa con los rollos del mar Muerto y su datación reabierta en 2025.
Bajo luz ultravioleta, el folio 1r esconde un nombre borrado: Jacobus Horcicky de Tepenecz, boticario mayor de Rodolfo II. Es la prueba de propiedad más antigua y sitúa el libro en la Praga de principios del XVII. La cadena documentada arranca en 1639, con la carta del alquimista Georg Baresch a Athanasius Kircher pidiéndole ayuda para traducirlo. Antes, nada.
No lo escribió un genio encerrado. En 2020, la paleografía digital de Lisa Fagin Davis identificó cinco manos distintas repartidas por el códice, con el escriba 2 coordinando. Es un encargo de taller: varias personas escribiendo con soltura en un sistema que no existe en ningún otro sitio.
La clave que alguien fabricó y borró
En septiembre de 2024 salió el hallazgo más extraño de la década. Bajo imagen multiespectral, ese mismo folio 1r esconde tres columnas raspadas: una con el alfabeto latino, otra con caracteres voynich y otra con el alfabeto latino desplazado una letra. Alguien montaba una tabla de sustitución y la hizo desaparecer.
Las imágenes las tomó el Lazarus Project de la Universidad de Rochester en 2014, y no se publicaron hasta que Fagin Davis las sacó en su blog diez años después. La mano que escribió esa tabla y la borró sigue sin identificar.
El texto se comporta mal
La NSA tiene informe propio y desclasificado: la monografía de Mary D'Imperio, 1978. Su conclusión no es que sea un cifrado corriente. Los caracteres muestran una regularidad posicional muy fuerte dentro de cada palabra, y eso apoya la vieja idea de Friedman y Tiltman de una lengua artificial construida. Friedman, criptoanalista jefe de Estados Unidos, le dedicó quince años sin resolverlo.
Bowern y Lindemann lo midieron en 2021. El Voynich cumple la ley de Zipf, pero su entropía de primer y de segundo orden queda por debajo del latín y del inglés. Demasiada estructura repetitiva. Ahí se rompe todo: encaja igual con una lengua rara que con un texto generado a máquina.
La lista de desciframientos caídos
En 1921, William Newbold anunció una taquigrafía griega microscópica dentro de cada glifo, obra de Roger Bacon. En 1931, John Manly lo demolió en Speculum: lo que veía al microscopio eran grietas de tinta seca.
En enero de 2018, la prensa mundial tituló que la inteligencia artificial había descifrado el Voynich en hebreo. El paper era de 2016, de Hauer y Kondrak, y los propios autores avisaban de que podía ser un artefacto del anagramado. En mayo de 2019, Bristol borró de su web la nota del desciframiento protorromance de Gerard Cheshire en menos de 48 horas, alegando dudas sobre la validez del trabajo. Antes cayeron los nombres de plantas de Stephen Bax y las abreviaturas latinas de Gibbs. El último intento, de febrero de 2025, lee el libro como italiano vulgar en taquigrafía, y sus autores lo dan por preliminar. Es el mecanismo que convirtió una carta privada de Howard Carter en la maldición de Tutankamón: la nota de prensa corre más que el paper.
Lo que falta por conseguir
- Las imágenes multiespectrales completas del Lazarus Project. De las diez páginas de 2014 solo se conoce lo que Fagin Davis enseñó en 2024.
- Que Yale corrija su ficha. El catálogo del Beinecke sigue fechando el libro después de 1493, porque se creyó que dibujaba plantas del Nuevo Mundo. El laboratorio que ellos mismos contrataron dice 1404-1438.
- Réplica independiente de la cifra Naibbe (Cryptologia, noviembre de 2025): un cifrado homofónico verboso con dado y baraja, ejecutable en el arco alpino del siglo XV, que imita las frecuencias y los patrones posicionales del Voynich. Su autor avisa de que casi seguro no se hizo así. Solo prueba que se podía.
El libro lleva un siglo digitalizado, medido y contado. Lo único que no tiene es lector.
Fuentes de este expediente
- Beinecke Rare Book and Manuscript Library, Yale University, ficha de catálogo de manuscritos anteriores a 1600, MS 408, manuscrito digitalizado de acceso libre.
- Datación por radiocarbono del pergamino, NSF Arizona AMS Laboratory, Universidad de Arizona, 2009: 1404-1438 con un 95 % de confianza.
- Mary E. D'Imperio, "The Voynich Manuscript: An Elegant Enigma", National Security Agency, 1978, informe desclasificado publicado en nsa.gov.
- John M. Manly, "Roger Bacon and the Voynich MS", Speculum VI, 1931, pp. 345-391.
- Lisa Fagin Davis, "How Many Glyphs and How Many Scribes? Digital Paleography and the Voynich Manuscript", Manuscript Studies 5.1, Schoenberg Institute, primavera de 2020.
- Claire Bowern y Luke Lindemann, "The Linguistics of the Voynich Manuscript", Annual Review of Linguistics 7, 2021, pp. 285-308.
- Lisa Fagin Davis, blog Manuscript Road Trip, septiembre de 2024, sobre imágenes multiespectrales del Lazarus Project, Universidad de Rochester, 2014; cobertura de The Art Newspaper, 25 de septiembre de 2024.
- Michael Greshko, "The Naibbe cipher", Cryptologia, 26 de noviembre de 2025, doi 10.1080/01611194.2025.2566408.
- Gordon Rugg, "An Elegant Hoax?", Cryptologia 28(1), 2004; Torsten Timm y Andreas Schinner, "A possible generating algorithm of the Voynich manuscript", Cryptologia, 2019.
- Christophe Parisel, "Evidence of Layered Positional and Directional Constraints in the Voynich Manuscript", arXiv, marzo de 2026, revisado en junio de 2026, preprint sin revisión por pares.
- Bradley Hauer y Grzegorz Kondrak, "Decoding Anagrammed Texts Written in an Unknown Language and Script", Transactions of the ACL, 2016, sección 5.4.
- Universidad de Bristol, retirada de la nota de prensa sobre el desciframiento de Gerard Cheshire, mayo de 2019, bristol.ac.uk.
- Carta de Georg Baresch a Athanasius Kircher, Praga, abril de 1639, archivo de la Pontificia Universidad Gregoriana; carta de Johannes Marcus Marci a Kircher, 1665, conservada junto al manuscrito.
- Arthur O. Tucker y Rexford H. Talbert, HerbalGram 100, 2013; Arthur O. Tucker y Jules Janick, "Unraveling the Voynich Codex", Springer, 2018.
